LA QUINTA MORADA DEL CASTILLO DE CRISTAL
Unión del Alma con Dios a través de la contemplación
1.- ¿Que podrá decirse de las riquezas y deleites que hay en la quinta
morada? El entendimiento no es capaz de entenderlas ni hay comparación que
basten para explicarlas.
2.- En estas moradas a numerosos grados, por eso muchas
almas entran en ellas, aunque, aunque no todos experimenten muchas de las
gracias propias de estos aposentos.
3.- Pero aunque sólo sea llegar a sus puertas es muy grande
la misericordia de Dios le muestra, porque son muchos los llamados y pocos los
elegidos.
4.- Cuántos han buscado en gran soledad y desasimientos (soltar)
del mundo el encontrar este tesoro, esta preciosa margarita de la
contemplación. Pocos nos disponemos verdaderamente para que el Ser nos la
descubra.
5.- Muchas veces vamos bien en lo exterior, pero descuidamos
las virtudes y las necesitamos mucho para llegar hasta aquí.
6.- Es muy importante pedirle al Ser que Él nos dé su ayuda,
que nos muestre el camino y nos de las fuerzas necesarias al Alma, para que no
quede por nuestra culpa el llegar hasta donde se encuentra este tesoro
escondido.
7.- Digo que se necesitan muchas fuerzas en el Alma para
encontrar este tesoro, porque antes de descubrírnoslo el Ser quiere que no nos
quedemos con nada.
8.- Poco o mucho, lo quiere todo, y concederá sus gracias en
la medida en que nosotros vayamos dándole lo que tenemos. Esta es la mejor
prueba para saber si nuestra contemplación llega a la unión.
9.- En el trabajo de la contemplación, todas nuestras
potencias están muy dormidas a las cosas del mundo y a nosotros mismos.
10.- De hecho, quien la experimenta queda como sin sentidos
y sin poder pensar aunque quiera, durante el poco tiempo que dura.
11.- La contemplación es el termómetro del estado del Alma,
mide el estado de unión entre creatura y creador.
12.- La unión con el Ser designa lo que suele llamarse
perfección, con la ventaja de que unión, es un término dinámico, que implica
progreso y movimiento, en cambio perfección tiene sabor estático hace pensar
que una vez lograda no queda nada por hacer. Además "unión" hace
pensar "con quien" y
espontáneamente lleva al Ser, como término supremo.
13.- Hasta el amar, no se entiende, cómo, ni qué, es lo que
se ama. Es como si uno estuviera de veras muertos para este mundo con el fin de
vivir más en el Ser.
14.- Este fin (vivir más en el Ser) consiste en
desprenderse, el Alma debe despegarse de todas las rutinas que pueda realizar,
estando en el cuerpo y concentrar su atención en la presencia inmanente de su
Ser.
15.- Quien experimente este amor, querría emplear todo su
entendimiento en comprender algo de lo que siente, pero no hay capacidad de
mentalidad para explicar tal tipo de amor.
16.- Lo que se siente no es un sueño, mientras lo que se experimento
en la moradas anteriores uno puede quedar con duda, sin saber qué ha sucedido,
si lo imaginó, si fue un sueño, si fue gracia del Ser o engaño del Ego. En esta
morada lo que se siente es certeza absoluta de unión de creatura con el
creador.
17.- En esta quita morada, no pueden entrar ni los engaños
más sutiles. N hay imaginación, ni memoria ni entendimiento capaces de estorbar
este bien.
18.- Me atrevo a afirmar que si es verdadera unión con el
Ser, los egos no pueden entrar ni hacer daño alguno, porque el Ser está tan
unido con la esencia del Alma, que nada que no sea divinidad puede entrar en la
morada de la unión.
19- Por eso, uno, queda con grandes ganancias, porque el Ser
realiza su obrar sin que nadie le estorbe, ni siquiera nosotros mismos.
20.- Tal vez te sorprenda el que haya dicho "si es
verdadera unión con Dios", la contemplación produce esos efectos.
21.- ¿Quiere decir que puede haber otras uniones? ... Sí
..si que las hay ... Por ejemplo cuando amamos mucho una cosa, nos
transportamos a ella, aunque no con el deleite, la satisfacción, la paz y el
goza que da la divinidad del ser al
llevarnos a Él.
22.- Las acciones del Ser, están muy por encima del todo y
como el origen de dones y virtudes, es muy distinto lo que se siente, es que
todo lo invade todo de otra manera y
penetra aún en nuestro cuerpo material.
23.- Pero para que no quede temor de engaño, quiero dar una
señal evidente que el Señor me ha hecho recordad. Por ella se verá que no es
posible engañarse ni dudar de que la acción sea del Ser. Me parecer que es la
prueba más cierta.
24.- El Ser, puede
todo esto y mucho más, y puede darnos sus dones en el momento que mejor le
parezca. Por eso no debemos juzgarnos en si somos personas buenas o malas. Eso
sólo el Ser lo sabe, y nosotros no tenemos porque meternos en eso, sino
simplemente servir al Ser con sencillez de corazón y humildad, y honrarnos por
sus obras y maravillas.
25.- La señal inconfundible
de que el Alma estuvo en el Seri y el Ser en ella, es que durante el breve
tiempo en que el Ser la tiene como embobada para imprimir en ella su sabiduría,
de suerte que ella no ve ni oye ni entiende lo que pasa, el Ser se graba a Sí
mismo en su interior, dejándole esa seguridad inconmovible cuando el alma
vuelve a sus sentidos.
26- Esta
convicción es tan firme y estable, que aunque pasen muchos años sin que el Ser
vuelva a conceder su don, éste no puede olvidarse ni cabe duda de que el Ser
estuvo en el alma.
27.- Me preguntaran:
¿Cómo lo vio o cómo lo entendió, si no ve ni entiende? No es en el momento
cuando se ve, sino después, porque no se trata de una visión, sino de una
certidumbre que queda en el alma y que sólo el Ser puede darla.
28.- No se vayan a
engañar pensando que esta certidumbre queda en forma corporal, esta percepción
no es algo que la mente pueda entender, solo con las nuevas cualidades del
sentir que desarrolla en las anteriores moradas el Alma despierta, tiene la certidumbre de la unión con Ser.
29.- ¿ Cómo puede
quedar semejante certeza de algo que no se ve? No sé decirlo, son obras de Ser.
Pero aseguro que quien no sienta esa seguridad, no tuvo toda el alma en unión
con Dios, sino sólo alguna otra entrega, en que sólo hay unión de alguna otra
potencialidad.
30.- En todo esto,
es mejor no buscar razones, porque si nuestro entendimiento no puede
comprenderlo, ¿para qué envanecernos - infundir soberbia o vanidad a uno - ?
Nos basta saber, que, quien lo hace es, todopoderoso, y que por eso no logramos
concebir su razones.
31.- Recuerdo lo
que dice la Esposa en el Cantar de los Cantares, para declarar esta incapacidad
nuestra: "me ha llevado a la bodega del vino" (Ct. 1, 3).
32.- nosotros no
tenemos poder para entrar en la quinta
morada. Más aún, el Ser no quiere que intervengamos con nuestra voluntad,
puesto que ya se la hemos dado. Él entrará en el centro del alma sin necesidad
de puertas.
33.- Más adelante
se verá como quiere el Ser que el Alma goce de Él, estando en el centro de sí
misma, cosa que en la última Morada acontece mucho más que en ésta.
34.- Podría
parecer que está todo dicho respecto a esta morada, pero en realidad es mucho
lo que falta, porque son muy diversas los grados y matices que hay en esta
unión.
35.- Puede
hablarse mucho de los favores que el Ser hace al Alma, cuando ésta, una vez recibida
la gracia de la unión, se dispone a albergar los dones y virtudes que esta alianza entrega
36.- El Alma que
despierta, enseguida se da cuenta que su vida se desarrolla en la realidad del
Ser y que el mismo se convierte en su autentica morada celestial.
37.- El Alma que despierta percibe todo
aquello que puede hacer por su Ser y por su casa de vida, concientiza su
perfección en la unión y sirve para despertar en él la frecuencia del Amor.
38.- Lo que el Ser
quiere de su Alma que despierta en un cuerpo físico, en un tercer plano humano
son obras.
39.- Que si veo a
mi prójimo en alguna necesidad y puedo ayudarlo, no me importe perder la
devoción por compadecerme de él.
40.- Que si tienes
algún dolor, me duela con él, y si fuera preciso, yo ayune para que él coma, y
que haga todo esto no sólo por el prójimo en sí, sino porque mi Ser así lo
quiere.
41.- Esta, es la
verdadera unión con su voluntad.
42.- También
quiere mi Ser que me alegre cuando se alabe a otra persona, mucho más que si me
alabaran a mí. Cuando hay humildad esto es muy fácil.
43.- Tener alegría
de que otros vean las virtudes de mis semejantes es gran cosa. En cambio, he de
sentir como propia la falta ajena y tratar de cubrirla.
44.- Mientras
veamos que carecemos de amor al prójimo, pidámoslo con empeño al Ser, porque,
por mucha que pueda ser nuestra celo y trabajo de contemplación, sin ese amor
nunca llegaremos a la unión.
45.- Dejemos que
el Ser dé cosas mejores que las que nosotros podamos desear. Lo que nos
corresponde es esforzarnos y procurar sujetar nuestra voluntad. No tengamos
miedo a perder nuestro derecho porque se haga el de los demás.
46.- Olvidemos
nuestro bien propio, por procurar el de los demás, y cuando se presente la
ocasión de aliviar en algo a un semejante, ayudémoslo en el trabajo qe tenga,
aunque sintamos mucho rechazo.
47.- Y no pensemos
que cuesta poco hacer todo esto, o que con facilidad lo hallaremos todo hecho.
Muy caro costó el amor del avatar para poder enseñarnos todo esto.
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